Transporte en Bogotá “Evolución en años pero no en alternativas”

“El transporte en  Bogotá a estado conformado a través de los años por propuestas de desarrollo similares en todas los proyectos, reproduciendo el mismo fenómeno en diferentes décadas”.

A comienzos del siglo XX Bogotá comenzó rápidamente a tener crecimiento urbano, el primer transporte público que se implemento fue el Tranvía en el año 1884, fue un servicio lento hasta que los rieles de madera se cambiaron por acero, en 1938 la ciudad adquirió  ocho carros aerodinámicos, sus rutas eran diferenciadas por colores, puesto que la mayoría de la población era analfabeta, en el Bogotazo el  9 de abril de 1948  se destruyeron cerca de 34 tranvías a  causa de la muerte del líder liberal Jorge Eliecer Gaitán, por esto y por las empresas privadas se abandonó este método de transporte reemplazándolo por el autobús un método que se denominó como menos ruidoso, más cómodo, práctico y moderno, con el avance se hizo una mezcla entre gasolina y diesel, entre 1954 y 1959 en la ciudad ya existían 15 Trolleys, y 83 buses de gasolina.

La Federación Nacional de Cafeteros hizo un acuerdo para comprar trolebuses intercambiando café, estos trolebuses, trolleys o buses eléctricos, no fueron una buena alternativa, pese a que contribuía al medio ambiente porque era un sistema que funcionaba a través de cableado, constantemente se quedaban varados, pero esta situación no está alejada de esta década pues el exalcalde Gustavo Petro el 2 de octubre de 2013 en una entrevista de caracol Radio mencionó “La idea es que los articulados de Transmilenio no sean híbridos, sino completamente eléctricos, alimentados por una catenaria de dos cables por vía aérea, con la garantía de que serán seguros y modernos, pero es lo que Bogotá necesita para proteger el medio ambiente”, con esto volveríamos a implementar un sistema incómodo y mal estructurado.

Desde 1947 Bogotá compro 250 trolebuses de estos solo 80 estaban prestando servicio, la empresa Trolebus Bogotá S. A. fue creada para operarlos, pero estaba únicamente el nombre, este sistema dejo de funcionar en 1991, en una noticia de el periódico El Tiempo del 23 de mayo de 1992 se informó que “Camilo Acevedo Rojas, asesor del alcalde Juan Martín Caicedo Ferrer en la elaboración del proyecto de la empresa Trolebus  afirmó que los Troles funcionando están avaluados en 6.724 millones de pesos, pero que inmovilizados como están y al ser rematados solo darían por ellos 112 millones de pesos”.

Chile y Ecuador expresaron su deseo por adquirir estos vehículos, sin embargo en vez de ser vendido para recuperar la inversión, estos fueron ubicados en el depósito de la Avenida Chile y cerca del Parque Jaime Duque, lugares en donde aún después de 23 años de que se cerrara el sistema hay cerca de 30 trolebuses, acto que demuestra como se juega con la economía de la capital, y como los proyectos en definitiva no están visualizados hacia un futuro, sino hacia el afán de solucionar problemas inmediatos, preferir que unos buses se pudrieran en vez de recuperar algo de la inversión, y principalmente comprar gran cantidad de trolebuses que ni llegaron a usarse, pero que hoy en día están en aquellos depósitos.

Luego de este ineficaz sistema, los buses y colectivos reemplazaron a los trolebuses, pero en el año 2000 bajo la administración de Enrique Peñaloza, se otorgó la licitación del sistema TransMilenio,  inspirado en el modelo de transporte de la ciudad de Curitiba- Brasil, en el 2002 TransMilenio fue galardonado con el novel a la movilidad urbana, con el incremento de  estaciones, portales, vías y adquisición de buses este sistema se propago por toda la capital, usando  tecnología Euro 4 un motor que reduce en un 85% la contaminación, en el año 2009 TransMilenio empezó una campaña en contra de abusos sexuales contra las mujeres.

Lo que comenzó como un proyecto innovador y rápido por tener su propio carril, y reducir tiempos de viaje,  con los años ha dado paso a constantes inconformidades por parte de los ciudadanos, empezó a tener sobre demanda, llevando a que problemas de inseguridad, acoso sexual, incomodidad sean las situaciones diarias que hoy vive cada persona que usa este medio de transporte.

Los deterioros en las vías también han afectado la circulación, en sectores como la carrera 13 se evidencia la mala construcción, que por el trajín de  las calles se ven las líneas férreas, evidenciando la falta de planeación que hubo al momento de poner en funcionamiento los autobuses, ya que las líneas férreas se cubrieron de pavimento pero nunca se pensó en hacer una construcción mejor, en esa época la pelea era entre los que querían conservar el Tranvía y el afán de los que querían implementar los buses.

El futuro plantea la implementación de buses eléctricos, vehículos fabricados en China, con batería y cargador imitando el sistema del celular, pueden recorrer 250 kilómetros 7 veces de norte a sur ida y vuelta,  se cargan cada 6 horas al final de las rutas, la idea es que desaparezcan los buses antiguos y  que no se implementen cables, económicamente no es muy viable pues vale 450 mil dólares, 250 más de un bus pero consume menos combustible lo que  podría compensar el alto costo, y el proyecto del metro que en 1942 el alcalde Carlos Sanz de Santamaria hizo la primera propuesta.

Los proyectos que se han realizado o ideado para solucionar la movilidad de Bogotá, han llevado consigo propuestas como mejorar el medio ambiente, menos ruido, accesibilidad, seguridad, e infraestructura urbana, pero con los años estas ideas no se evidencian pues los diseños se hacen basados en un estado actual, en donde factores como el desplazamiento, embarazo a temprana edad, crecimiento poblacional, han hecho que lo planteado  no tenga validez con el paso del tiempo, aparte de esto cada año  entran jóvenes a trabajar y estudiar lo que hace que hayan más personas que tengan que trasladarse y pareciera que el transporte no da abasto con tanta población, causa de esto es también que se piensa en una solución para la problemática de movilidad, se crean nuevas salidas momentáneas y cuando fracasa se piensa en otra para solucionar esa, es una cadena que no ha dejado que se logre proyectar la movilidad estable y equilibrada.

Shannen Melissa Niño

Periodista